20090208


Una vez leí la historia de tres hermanos a los que una corriente de agua arrastró hasta una isla de Hawai. Es un mito. Uno muy antiguo. Lo leí cuando era pequeño y no me acuerdo de todos los detalles, pero la cosa iba así. Tres hermanos salieron a pescar, zozobraron por culpa de una tormenta y flotaron mucho tiempo a la deriva hasta que fueron arrojados por las olas a la playa de una isla deshabitada. Era una isla muy hermosa, con muchas palmeras, con árboles cargados de frutos y una montaña altísima irguiéndose en el centro de la isla. Aquella noche, un dios se apareció en sueños a los tres hermanos y les dijo:
"En la playa, un poco más allá, encontraréis tres grandes rocas redondas. Empujadlas hasta donde queráis. Y allí donde os detengáis será donde viviréis. Cuanto más arriba subáis, tanto más lejos alcanzaréis a ver el mundo. Decidid vosotros hasta dónde queréis llegar".
Tal como les ha dicho el dios, los tres hermanos encuentran tres grandes rocas en la playa. Y tal como les ha dicho el dios que hagan, empiezan a empujarlas. Las rocas son muy grandes y pesadas, cuesta mucho moverlas y, además, hacerlas rodar pendiente arriba es terriblemente duro. El hermano menor es el primero en dejar oír su voz.", dice, "a mí me parece bien este lugar. Está cerca de la orilla y aquí podré pescar. Tendré suficiente para vivir. No me importa que mis ojos no alcancen a ver el mundo en toda su magnitud." Los otros dos hermanos siguieron avanzando. Pero, al llegar a media montaña, el segundo hermano dejó oír su voz. "Hermano, a mí ya me parece bien este lugar. Aquí hay fruta en abundancia y tendré suficiente para vivir. No me importa que mis ojos no alcancen a ver el mundo en toda su magnitud." El hermano mayor siguió avanzando por la cuesta. El camino era cada vez más estrecho y escarpado, pero él no flaqueó. Tenía un carácter muy perseverante y deseaba ver el mundo en toda su magnitud. Así que siguió empujando la roca hasta la extenuación. Tardó meses, casi sin comer ni beber, en arrastrar la roca hasta la cima de la montaña. Una vez allí, se detuvo y contempló el mundo. Alcanzaba a ver más lejos que nadie. Allí era donde viviría en lo sucesivo. En aquel lugar no crecía la hierba, ni tampoco volaban los pájaros. Para beber, sólo podía lamer el hielo y la escarcha. Para comer, sólo podía mordisquear el musgo. Pero él no se arrepintió. Porque podía contemplar el mundo entero... Y por eso, todavía ahora, hay una enorme roca redonda en la cima de la montaña de aquella isla de Hawai. Esa era la historia. 
Extracto del libro After Dark por Haruki Murakami

20090207

Del amor y otros demonios... (Part II)

De pronto uno llega a ese lugar en el que reconoce haber recorrido un tramo importante de vida como para tomar una muestra que la represente. 

¿Será injusta o cruel? Sí, también lo es. Pero no solamente eso. Se tienen momentos de todo tipo, de los que dan placer y de los que no. Nos encontramos con gente que llegamos a amar y gente que llegamos a odiar. Con frecuencia estos últimos suelen ser de los primeros. 

La felicidad llega por dosificaciones muy pequeñas, casi imperceptibles; detectables únicamente si nos tomamos una pausa en nuestras vidas para revisar y luego decir, sí, en aquel momento fui feliz. 

Debiera existir algún manual de vida en el cual nos prevengan de ser tan felices, digo, por eso del perpetuo equilibrio. La felicidad en este momento ocupa cada espacio de lo que soy, y lo más curioso es que esta vez no temo a lo que venga.

Etiquetas: , ,

20090129

Noches de Jazz



Sí, quizás abusé de ese espacio que se otorga de forma automática en una charla.

Pero, ¿a quién no le gusta contar una historia cuando todos los demás contaron una? ¿A quién no le gusta salir con una broma en el momento justo? A lo mejor y si no hubiera dicho esas palabras tampoco nos hubiéramos dado cuenta de que existía ya cierta incomodidad; una de ésas que es más fácil llevar por inexistentes antes de hacer más grande el lío.

No recuerdo si fue la última vez que hablamos, o la anterior a ésa. Te observaba cuando agachabas la mirada, como si buscaras las palabras tiradas en la alfombra o debajo del sofá. A mí tampoco se me hacía fácil decirlas una vez encontradas, y cuando finalmente las decía, una ola de hormigas calientes me resbalaba por la cabeza hacia la espalda, lamentable evidencia de que había lanzado una idiotez que no olvidarías.

Alguna vez oí decir que lo que verdaderamente disfrutamos de hablar con alguien es escucharnos a nosotros mismos. Puede que en casos aplique. Puede que en días funcione. Éste no era uno de ellos.

¿Valdrá la pena pedir una disculpa?

Etiquetas: , ,

20090121


¿Por que insistís en hablar conmigo?

Somos bombas de tiempo, ¿sabés?

Es cierto, hay cosas que funcionan, pero al levantarnos de la cama empiezan de nuevo las diferencias.

Tenés razón, no hay día en que no piense en vos; pero eso tampoco significa que podemos estar juntos. Quisiera pensar que podemos ser amigos, que podemos hacer que las cosas marchen, pero no, siempre insistimos en que lo nuestro va más allá, que podemos llevar nuestra relación aunque sea a escondidas.

Ya son años y no terminamos por convencernos de esto, ¿a qué se deberá? ¿Habrá realmente algo más o se habrá vuelto un inmortal capricho?

Que tengo miedo de quererte me decís, pero ¿es que acaso habrá alguien en el mundo que no lo sienta? ¿Vos no lo sentís?

Somos bombas de tiempo, ¿sabés?

Etiquetas: ,

20081225

Feliz Navidad


Estoy por conseguir un espacio donde pueda vivir solo, uno en el que pueda leer y escribir a cualquier hora, sin molestar a nadie. Me he pensado todo esto un poco, ya que no sería de mi agrado el que uno de estos días, al regresar, no encuentre las cosas como las dejé.

Hace casi dos años, con mi esposa, tuvimos la oportunidad de contratar a alguien para ayudarnos con las cosas de la casa, y casi sin excepción desaparecían cosas de forma inusitada. Los tiempos no ayudan mucho y tampoco me decido por una ubicación.

Lo único que deseo en estas fechas es que pronto podamos vivir en una Guatemala más segura. Esto, por supuesto, conlleva muchas otras cosas, pero para evitar alargarme en esta entrada y para no aburrir a los eventuales lectores que se quede en eso.

Que la pasen muy bien, sea lo que sea que eso signifique, y que los mejores deseos se hagan realidad en los años por venir.

20080519

Third de Portishead


Luego de 10 años de preparación, Portishead reaparece con un nuevo album llamado Third. Gibbons, Barrow y Utley quieren hacer algo diferente pero que suene a Portishead. Tarea complicada, si nos ponemos a pensarlo, sin embargo lo logran y el resultado es impresionante. Las líricas y rtimos siguen teniendo ese característico trip hop pegajoso y delirante que navega sobre una línea inconstante y misteriosa. Experimental y definido. Portishead ha marcado el camino para la música de fondo sensual, y, aunque no cabe en lo "catchy" o llamativo, sí es definitivamente hipnotizador y narcotizante. Las notas de las melodías son justas y estudiadas, nada sobra, nada falta, es una dinámica obra de arte en construcción y deconstrucción contínua.  Portishead se define nuevamente como su propio inventor. 

20080508

Hasta pronto Manu


Difícilmente podremos algún día explicar lo que es la Vida.
Quizás sí haya algo después, y una misión mientras estamos aquí, quién sabe. Pero quiero pensar que así es.
Que nos consuele el saber que son cada vez más lo ángeles que tenemos allá arriba esperándonos.
Buen viaje Manu y Bendiciones siempre.

Etiquetas: , ,

20070723

del Amor y otros Demonios (Segundo movimiento, Adagio non troppo)

Anoche vino de nuevo. A un par de casas de donde vivo se aparece a eso de las tres o cuatro de la mañana, un pobre desgraciado que sin duda le habrán dado de baja matrimonial. Pone el estéreo de su vehículo a todo volumen con la misma canción, ésa de Juan Gabriel donde dice que escuche la canción con la cual ha venido a pedir perdón. Es pegajosa, lo acepto. La escucho y me pongo a tararearla en mi mente, encabronado hasta los huesos eso sí. Trato de tranquilizarme diciendo que igual me puedo poner a leer o a ver alguna película por enésima vez. Anoche, o mejor dicho, hoy por la madrugada, le dio luego por poner One de U2. Imagino que si tan sólo el idiota tuviera mediana idea de lo que significa esa canción seguro que pensaría dos veces el ponerla. Y por si fuera esto poca cosa, el ingrato encima la canta. Así, ya le perdonarán, pienso. Con que al menos por el insufrible desvelo que vivimos sus vecinos, debería reconsiderarlo su señora. Pero bueno, con ese aullido de perro extraviado, le doy la razón.

No vivía con mis padres aún, pero me contaron que en uno de esos ansiados días salió a disparar, con una pistola primero y con una escopeta después. Que reventó unos cables de luz eléctrica, y que los demás vecinos le pidieron al día siguiente que por favor razonara lo que estaba haciendo. Al menos lo de los disparos creo que lo ha razonado. Por ahora.

Quisiera acercarme una de estas mañanas para decirle que imagino lo que debe ser estar en su lugar. (Aquí muy entre nosotros, lo he estado). Pero que no es ésa la forma en que va lograr algo. Mi madre dice que ni se me ocurra, que es un “gángster”, que si no he escuchado cómo rechina las llantas cuando se va. Mamás... Igual, quién soy yo para hablar de amor. Y es que si fuera al menos jazz o música clásica (ideal que fuera música de cuna), lograría que le empezáramos a querer, o al menos a comprenderlo, pero así, con lo que hace, el resto de la cuadra le está empezando a odiar. Al menos yo sí, y quizás hasta un poco más que su misma (ex)esposa. Lo único que me consuela es que podría ser peor, la música (por lo menos hasta ahora) no es reggaetón.

Etiquetas: , , , ,

20070721

¿Cómo preparar un sueño?


La gente piensa que es un proceso simple y sencillo, pero es un poco más complicado que eso. Como pueden ver, una delicada combinación de ingredientes complejos es la clave. Primero, ponemos pensamientos aleatorios. Y luego, añadimos un poco de recuerdos del día, mezclado con algunas memorias del pasado…amor, amistades, relaciones, and all those “ships”


Este fin de semana esperaba su turno al DVD, The Science of Sleep. Si no estoy mal, es la última película de Michel Gondry (quizás la penúltima, no sé). El mismo director de Eternal Sunshine of The Spotless Mind.

En realidad no defrauda, de hecho es muy buena. Casi logra colarse entre las diez mejores, o favoritas como dicen. Lo que pasa, creo, es que si bien es Gondry en toda su (ir)realidad, no deja de faltarle algo. Una temática quizás.

Me identifico totalmente con algunas de las situaciones. Como ésa en la que Stéphane (García Bernal), cuando conoce a Stéphanie (Charlotte Gainsbourg), no puede evitar decir cosas tan absurdas como la de los lentes que inventó para ver la realidad en tercera dimensión (Stéphanie hace la observación de que ésta ya es en tercera dimensión y él sólo le dice que sí pero, vamos…).

De alguna manera Stéphane es ese niño que inevitablemente, todos dejamos salir de vez en cuando. (De esto me declaro más culpable que el resto). Es ése que confunde la realidad con la imaginación de sus sueños (¿acaso no todos lo hacemos?). Una película tierna que así como puede gustar, puede empezar a oler a pie, algo que sería buena seña.

Etiquetas: , ,

20070715

Estamos sólo de paso para aprender un poco, y si se puede, y si es de la forma adecuada, para enseñarlo.

20070709

"Life Changes fast.
Life changes in the instant.
You sit down to dinner and life as you know it ends.
The question of self-pity."

-Joan Didion, The year of magical thinking.


Siempre queda algo por aprender.

Estaba seguro de que el peor día de mi vida había pasado, y que éste sólo sería uno. Sin embargo experimento una serie de emociones a las cuales difícilmente se les puede interponer viejos filtros. Situaciones que a mi parecer, pueden ser las peores que alguien puede soportar –si es que soportar es el término adecuado-.

Uno nace y luego de unas décadas, muere. Fácil decirlo.

El día exige brevedad. Que hable sin mayores preámbulos, que entregue resultados inmediatos, que llegue a la mayor rapidez, y que exija de igual forma. Lo único que necesito en estos días es tiempo. El mismo que se va sin darme cuenta. El mismo que cuando uno se da cuenta, es demasiado tarde.

Quisiera poder entender tantas cosas. Cosas a las cuales quizás nunca encuentre sentido.

Cambio de un instante a otro, y mientras intento rescatarme, procuro no lastimar a la gente a mi alrededor. Algo por demás inevitable.

Siempre queda algo por aprender, y en la mayoría de ocasiones, el aprendizaje es doloroso.

20070703

La carta de Marcelo

Si pienso mucho lo que te quiero decir, lo olvido o me arrepiento. Esta es la primera vez que te escribo, o bueno, la primera que vas a recibir algo que yo haya escrito. No estoy acostumbrado a escribir en cuartillas, ya sabes cómo es esto, ahora todo lo hacemos en el ordenador, sin embargo, me resulta un tanto impersonal y al menos esta primera vez te escribiré así.

¿Todavía desayunas toronjas? Te recuerdo siempre con un libro en la mano, distraída de todo el mundo a tu alrededor, con el seño fruncido, vistiendo tu ropa del gimnasio, tirada en el sillón crema de la sala de estar. Ahora soy yo el que estudio letras, y casi podría jurar que tuvo algo que ver contigo. Mamá siempre decía que estaba enamorado de ti y yo sólo me sonrojaba, lo cual a esa edad es suficiente para aceptarlo. Ya sabes, el amor no sólo trata del amor en pareja.

Tía, aquella navidad en que nos presentaste a tu novio, la misma en la que te regalé una caja con chocolatitos en forma de corazón. Sentí que todo se destrozaba. El tipo era amable y pintaba inteligente. Lo recuerdo de saco de corduroy y pantalones de lona. El pelo sucio y descuidado, la barba empezándole a crecer y con unos pequeños lentes arredondeados. Siempre quise parecerme a él para que te fijaras un poco en mí. Esa noche lo único que podía imaginar era ver sus lentes volando del puñetazo que le daría por la rabia que sentía en aquel momento. Cuando todos empezaron a marcharse me puse nervioso, no quería que te fueras con él. Imaginaba que nunca te vería de vuelta. Confieso que sentí una extraña alegría cuando finalmente te vi llorando porque habías terminado esa relación.

En una de las mesas frente a mí está sentado un tipo moreno que no deja de agitar el pie. Imagino que deben ser muchas las calorías que quema en esa tarea casi inconsciente. Lee un libro que supongo es de Murakami. ¿Te gusta Murakami? Una señora en la mesa a su derecha escribe algo, sube la mirada, la fija en mí y luego regresa a sus notas. No creo que escriba sobre mí. No hay mucho que decir. Su mirada está perdida y bien podría empezar a verla con una mirada extraña que no lo notaría. El periódico menciona que Thalía tendrá un bebé. ¿Te acuerdas de ella tía? Recuerdo que a ti te gustaba. ¿Acaso no estuvo casada antes con Luis Miguel? ¿Cantaban juntos en ese grupo Timbiriche, no?

He perdido una historia. No es que la haya escrito y no la encuentre, no creo que eso pueda suceder porque las historias primero se escriben en la mente y luego se imprimen en papel. Esta historia nunca existió tía, pero sé que la perdí. No sé cómo se puede extraviar una historia sin haberla escrito, sin haberla imaginado, de cualquier modo estoy seguro de haberla perdido y para mí es una pérdida incalculable. Quizás en otra vida la encuentre.

Etiquetas: , , , , ,

20070629

Divina Comedia


Virgilio me observa detenidamente a los ojos y dice: La vida es la Comedia. Agacho la cabeza y trato de entender el significado de sus palabras. Este es el momento de nuestra despedida y hubiera deseado que me dijese algo de mayor profundidad. El tiempo no fue suficiente para el perdón de todos sus pecados, de todas las letras que lleva encima. Comedia, me repito. Virgilio no bromea, aunque a veces sospecho que todo lo que ha dicho haya sido sólo una broma; así como lo ha sido este viaje, así como lo ha sido esta vida.

20070620

Fuguetiano.



M escribe al día siguiente preguntando cómo sigo, deseando quizás, que esté mejor.

Contesto poco perturbado. En la respuesta, en el final, dejo un resquicio de esperanza.

Ella no vuelve a escribir e Inevitablemente me siento estúpido por haber mostrado mi sensiblería. Mi debilidad. La última vez que nos habíamos visto repasamos tantos temas, evitando pasar por los que quizás más nos importaban. Era lo mejor. Era lo que ambos esperábamos. Dolía menos así.

M corre maratones. Maratones interminables en mi mente que está en todos lados. En todos menos donde debe estar. M lo supone desde hace algún tiempo. Me ha leído entre líneas. Hasta cierto punto, siente lo que siento. Lo que siento sin que ella lo sienta.

El arrepentimiento.
La culpa.
La soledad.
La vergüenza.
La necesidad de reconciliación.

M vuelve y evito hablarle. (M va y viene, así ha sido hasta ahora) Ella no quiere hablar. Imprudentemente pido su teléfono. El número nunca llega.

La vida cambia en un instante.

M regresa a la vida. La vida que no creía con sentido. La vida que no era vida.

Uno lee un libro. Se obsesiona con la historia, da vuelta a las páginas y los sucesos van pasando unos después de otros. No hay regreso, no hay vuelta de hoja. Todo es diferente. Si no es así, no hay historia. No tengo idea de qué es lo que vaya a suceder al voltear la página. Me entusiasma la idea y a la vez me aterra. No importa, aún así habrá que vivir la historia. La historia de mi vida, la que ya es mía de nuevo. Gracias M.

Etiquetas: